Proyecto Escuela 2018

1, 2, 3 ¿Jugamos otra vez?

“En el juego y quizás solo en él, el niño y el adulto están en libertad de ser creadores”
D.W. Winnicott.

A través del juego los niños, exploran el mundo, inventan, crean, desarrollan formas de pensar y se descubren a sí mismos.

Como educadores creemos que es fundamental resignificar los espacios de juego y darles la importancia debida, entendiendo el juego tanto como derecho como una necesidad.

El juego es una actividad humana que se inscribe en un lugar y un tiempo. Como niño el juego es moverse, reconocer su cuerpo, explorar el espacio, los objetos, los otros. En nuestro rol docente, el juego es parte de buscar la creatividad para cumplir con nuestra tarea diaria.

La curiosidad, el asombro, la alegría en los logros, el esfuerzo en los intentos, la repetición sólo por placer o para ejercitar lo aprendido y el impulso creativo son condiciones  que se desarrollan  desde el nacimiento, en tanto el medio promueva que eso suceda. A través del juego se interpreta la realidad y descubrimos nuevas capacidades. (…) Tanto en el niño, como actividad necesaria, como en los adultos, como actitud vital, el juego es compromiso intenso y genera procesos y productos creativos. (Pitluk, 2016)

Es necesario superar algunas posiciones dilemáticas en las que el juego es entendido como un espacio libre en el que su único valor radica en el “jugar por jugar”, o en el que el juego es entendido como valioso en tanto se propone “enseñar contenidos” de las disciplinas.
Consideramos que ambas posiciones tienen valor y significado para la educación en el Nivel Inicial y que el docente tiene un lugar de responsabilidad como garante del derecho del niño a jugar; por lo cual se espera que elabore propuestas pedagógicas que integren ambas perspectivas, ya que en la vida de los niños no se dan por separado y es en la experiencia escolar donde dichas posiciones se han dicotomizado(…) (Gobierno, 2007)

Diferentes autores a lo largo de la historia han abordado el juego desde diferentes concepciones, como Vygotski quien expone que son las experiencias que facilita el medio, ya sea éste la familia, el jardín o la sociedad, los escenarios que posibiliten ese hacer del niño; que cuando juega, combina y organiza sus impresiones, forma su realidad combinando lo viejo con lo nuevo, lo conocido con lo desconocido. En el juego se amplía el universo simbólico, relacionándose con el mundo, dando nuevos significados a las acciones, gestos, palabras. Las experiencias vividas enriquecen las imágenes y las representaciones mentales.

Winnicott por su parte habla del concepto de “área transicional”, que incluye espacios, objetos y fenómenos que suceden en una zona intermedia entre la realidad interna y externa.

En la primera infancia, Piaget reconoce dos estadios de juego. El primero que va desde los 0 a los 18 meses, que hace referencia a un estadio sensorio motor, viendo el juego como un juego de ejercicio. Realizando acciones sobre su propio cuerpo, sobre objetos, o sobre el medio, los niños reciben información que se complejiza y organiza. Una vez interiorizadas estas acciones, constituyen la base del pensamiento.

Luego de los 18 meses y hasta los 5 años aproximadamente, aparece la función semiótica. Esta estructura que incluye la imitación diferida, la imagen, el dibujo, el lenguaje y el juego simbólico, permite al niño la aparición de las primeras representaciones mentales y la posibilidad de expresarlas en esas manifestaciones. (Pitluk, 2016)

Laura Pitluk, en su libro Las propuestas educativas y las Secuencias Didácticas en el Jardín Maternal, menciona algunas funciones del juego que resultan interesantes para pensar en el jardín maternal.

Función Exploratoria: el juego depende del descubrimiento de uno mismo a través de habilidades sensoriales y perceptivas y, sucesivamente, a través del desarrollo de capacidades simbólicas. Los objetos son explorados por su función y por el puesto que ocuoan en el contexto diario. El niño y la niña, a través del control de las situaciones, proceden también a la conquista del auto-control.

Función constructiva: a través del juego el niño y la niña, aprenden a hacer cosas por su mismos, por un lado, proyectando acciones, secuencias de acciones, modos de uso, reglas, etc; por el otro a través de la construcción de las relaciones con los demás teniendo en cuenta reglas establecidas y compartidas.

Función comunicativa: el juego se entendió como requerimiento de participaciones no verbales y de intercambios sociales. Se trata de la disponibilidad, de la confianza, de la apertura hacia el mundo exterior, así como de la expansividad, la apertura a situaciones divergentes y a lo imprevisto, a objetos, espacios, personas y actividades necesarias para el juego. El niño y la niña utilizan el lenguaje de forma interactiva persiguiendo el buen resultado del juego, manifiestan y controlan las emociones, se suman al clima social del grupo o se separan de él.

Función creativa e inventiva: el juego es entendió como espacio en el que no solo hay que conocer la realidad y los fenómenos, sino también reformularlos, interpretarlos, transformarlos, reconstruirlos, reinventarlos.

Por su parte, Jorge Ullúa plantea que el hombre nace con un potencial lúdico con la posibilidad de poner en acto la capacidad de jugar. Gracias al entorno cultural el hombre activa su capacidad de juego. En esta interacción sujeto medio es donde se genera él jugar como actividad humana.

Los rasgos comunes entre las diferentes definiciones  es que:

  • El juego es placentero
  • El juego no tiene metas o finalidad extrínsecas
  • El juego es voluntario y espontáneo
  • El juego implica participación activa del jugador
  • El juego ofrece cierto lugar de incertidumbre

Tal como plantea Rosa Violante, en pedagogía de la crianza, consideramos fundamental retomar el concepto de las cinco formas de enseñar también para implementarlo en el juego como modo de aprender y de vivir de los niños.

Enseñar mediante

  • la realización conjunta de acciones
  • ofreciendo disponibilidad corporal
  • participando en expresiones mutuas de afecto
  • acompañando con la palabra
  • construyendo escenarios